Una necesidad puntual
Podemos asumir una tarea concreta sin ampliar el proyecto a otras áreas de la organización.
Cómo trabajamos
Podemos corregir una parte concreta, construir la tecnología, operar el servicio o combinar esas capacidades. La propuesta indica qué haremos, quién decidirá y cómo comprobaremos el cambio.
Cada etapa indica qué debe ocurrir y quién participa.
Reunir los datos necesarios y separar lo confirmado de lo que falta validar.
Actualizar el estado y entregar la tarea a la persona o sistema responsable.
Realizar las acciones permitidas y coordinar cualquier dependencia.
Cerrar el pendiente o pedir la decisión de un responsable autorizado.
Guardar lo ocurrido, actualizar el estado y dejar indicado lo que sigue.
Podemos asumir una tarea concreta sin ampliar el proyecto a otras áreas de la organización.
Revisamos cómo entra el trabajo, quién decide, dónde cambia de manos y qué lo detiene. Luego definimos si hace falta ajustar el procedimiento, construir una aplicación, integrar sistemas o delegar la operación.
Configuramos o desarrollamos la tecnología, la conectamos con el entorno existente, la probamos y preparamos al equipo para usarla.
Podemos encargarnos de una actividad operativa, una plataforma o parte de la infraestructura digital. El contrato indica qué administramos, cómo damos soporte y con qué niveles de servicio.
Usamos analítica, automatización o IA para tareas delimitadas: procesar volumen, preparar información, crear tareas, detectar patrones o sugerir una respuesta. Antes de implementarlas, acordamos qué datos utilizan, qué acciones pueden ejecutar y qué ocurre si fallan.
Una regla solo ejecuta acciones previamente autorizadas. Una clasificación, un borrador o una alerta puede ayudar al equipo, pero las decisiones sensibles permanecen en la persona o entidad responsable.
Acordamos qué queremos mejorar, con qué datos lo mediremos y cuál es el punto de partida. Después del cambio, comparamos los resultados para saber si funcionó.
Comparamos modelos cloud, modelos compactos, analítica y reglas tradicionales según la ubicación de los datos, la calidad esperada, la latencia, la conectividad, el volumen y el costo.